Tal vez era solo su percepción pero desde que decidió
sacudirse el polvo y hacer a un lado las piedras del camino, levantar la frente
y afianzar el paso, le están sucediendo cosas buenas, si, muy buenas, cosas
pequeñas, apenas perceptibles, otras más reales, más notorias, pero algunos
sucesos han atrapado su atención.
Hace días ya que
tiró una parte de su equipaje, la parte más pesada, más oscura, la que entorpecía
el paso, pesaba tanto ya, aunque no le fue fácil, a veces es tanto el apego que
aunque le lastimara prefería llevarla a
cuestas por no separarse de ella, pero
en cuanto logró reunir suficiente voluntad, como si fueran sacos de plomo fue
votando poco a poco la carga que últimamente dificultaba ya el disfrute del
camino, poco a poco con gran decisión
caían uno a uno hasta perderse por completo en el negro profundo del abismo.
Lanzo un suspiro, aspiró tanto aire como se lo permitieran
sus pulmones, y siguió adelante renovada.
De auroras blancas y soles amarillos
De perfumes de rosas y aire fresco
De luces claras, brillantes, cristalinas
Hoy se inunda su pecho.
De fresco aroma de gotas de rocío
De húmedo pasto de verdes y de vida
Se deleita su paso embelesado
Sus pies descalzos transpiran lozanía.
Soltó el triste flagelo que la hería
Cambio de dirección en el camino
Hoy la serenidad es compañera
Y la paz y la luz y la alegría.
Amigos, quiero compartirles algo muy grato para mí, quiero que compartan mi entusiasmo. Hoy he
recibido del hermano país de Chile un gran presente, un regalo que valoro mucho
y que llevare siempre en el corazón.
Mi agradecimiento desde el alma a la señora Verónica por
tan hermoso detalle, gracias mil.
Gracias también a todos ustedes por sus visitas y sus palabras, por su
Compartir, los llevo en el corazón.